El observador


Para comenzar mi aportación en este nuevo blog, he recuperado un corto realizado en 2003 llamado El observador. Lo descubrí hará unos 3 años a través de un intercambio de documentos, escritos y audiovisuales, con diferentes colegas interesados en el ámbito de la publicidad. Más concretamente, en un estudio donde se analizaba como ésta es capaz de transformar el pensamiento humano para alcanzar fines concretos.

Luego, pude ver de nuevo este corto, no hace mucho, a través del site web sobre el modelo de sociedad basado en el decrecimiento. No obstante, como podréis comprobar en la entrevista al director del corto que pondré a continuación, su idea en la creación de éste, se basaba más en la manipulación mediática, que en el decrecimiento. Aunque este movimiento se apoya en documentos de este tipo, para hacer llegar su queja sobre la utilización de la manipulación humana para un sobreconsumo innecesario que acarrea muchos problemas, tanto sociales como ecológicos.

Antes de entrar más en el tema sobre el decrecimiento, que me ha llevado a presentaros este corto, dejo paso a la entrevista con José Alberto Martín García, director de El observador, a quien aprovecho para agradecer una vez más por su colaboración, sin olvidar de pediros una visita al site web sobre decrecimiento y también a wikipedia.

¿Qué te llevó a realizar este corto?

Cuando surgió la idea del corto a principios de 2003, el concepto principal era el control, tanto a nivel de comunicaciones como de la voluntad de la población, ya fuera para vendernos artículos o cambiar la opinión pública ante una guerra. En esa época, encontré información sobre Carnivore y Echelon, conceptos que para la mayor parte de la gente (incluso para mi hasta ese momento) eran totalmente desconocidos. La seguridad justificaba la vigilancia, pero a mi entender, esa información podría servir para propósitos menos éticos, como estudios de mercado de consumidores, vender información empresarial de la competencia, trapos sucios de gobiernos… Un ejemplo de ello es toda la información liberada por WikiLeaks, cuyas fuentes de procedencia eran las agencias de inteligencia que usaban (y siguen usando con versiones más avanzadas) estas herramientas de rastreo y espionaje.

Incluso ahora, quienes intentan mostrar al resto de personas esta unión entre poderes mediáticos y manipulación de las masas, se les toma como locos. En el 2003 está sensación debía ser aún mayor ¿Te sentías, o te tomaban, como tal al realizar este corto?

Precisamente fue lo mismo que me preguntó un periodista de un periódico regional, a lo cual respondí que ni me sentía y ni me tomaban por “paranoico”. El corto hace acopio de una buena cantidad de clichés del control y la idea era provocar en el público una serie de preguntas que seguramente nunca se habían planteado ante temas tan cotidianos como por qué tenemos la necesidad de tener siempre lo último por tenerlo o cómo los medios de comunicación de masas tradicionales están politizados y al servicio de distintas ideologías. En 2003 Internet no estaba tan extendida como ahora (en comparación a los niveles de integración con la red que tenemos en la actualidad en nuestra vida cotidiana) y no se veía el potencial de rastreo y localización de las nuevas tecnologías sin un “control” o uso correcto de las mismas. No es que creyéramos que tooodo el mundo estaba siendo vigilado, sólo explicábamos que podía hacerse y que una gran parte de nuestras decisiones cotidianas están condicionadas. Un apunte actual sobre el tema, yo mismo tengo Facebook, realmente lo uso poco, no soy un usuario asiduo pero, ¿Facebook es sólo una red social o una gigantesca base de datos con estudios de gustos, aficiones, opiniones, etc, que además son proporcionados voluntariamente por sus usuarios?

Durante el corto, el mensaje que se desprende es uno muy utilizado por un nuevo sistema económico, conocido como decrecimiento, que incluso se ha convertido en un tipo de vida para mucha gente. Uno de sus mayores defensores es el economista francés Serge Latouche ¿Conoces este sistema económico y si es así que piensas de él?

Casualmente la primera vez que oí hablar del decrecimiento fue hace pocos días, cuando en la 2 emitieron un documental titulado “Comprar, tirar, comprar” que trataba principalmente sobre la obsolescencia programada de los productos que compramos. Me parece una propuesta correcta, aunque para ser realistas, es un movimiento bastante utópico que intenta cambiar un sistema económico (el capitalismo) que ni siquiera la grave crisis mundial que estamos padeciendo, ha conseguido cambiar o retirar. Aunque tarde o temprano, se acabará imponiendo, ya que como decían en el documental es imposible mantener una demanda creciente e ilimitada con recursos decrecientes y finitos.

Junto a El observador, otro corto de mucha calidad donde tú también eres el mayor exponente es Sara, los dos fueron realizados en el año 2003 y muy valorados en el 2004 y posteriormente. Parecen ser la culminación de muchos años de trabajo por tu parte ¿Nos puedes contar un poco que has estado haciendo desde entonces y y si estás trabajando en algún proyecto hoy en día?

Actualmente el mundo del cortometraje lo tengo algo aparcado, hay ideas desarrolladas pero sin tiempo para llevarlas a la práctica y es ahora cuando tengo los medios para realizar mis proyectos de ficción de forma seria cuando no puedo meterme de lleno con ellos. Actualmente tengo una productora multimedia, PlusProducciones.com (actualmente la web está siendo rediseñada) desde la que ofrezco servicios de producción audiovisual y aplicación de los nuevos medios. No es tan divertido como rodar ficción pero de algo hay que vivir y en estos tiempos que estamos viviendo, la verdad es que no me puedo quejar.

Entrando en el decrecimiento, voy a basarme en la tercera pregunta, donde abarco este tema. Primero, debo presentaros un movimiento que nació en Inglaterra, más concretamente en los pueblos de Totnes y Lewes, llamado pueblos en transición (Trièves, France 1, 2), junto al Center for Alternative Technology (CAT), que es un centro muy dinámico y prácitco. Segundo, aunque José Alberto trata el sistema económico del decrecimiento como algo utópico, puedo remitirme a los enlaces anteriores y al ejemplo que os daré a continuación, para decir sin miedo que es un tipo de vida que está avanzando y hay proyectos que se ponen en marcha. En realidad, él mismo confiesa que es inevitable avanzar hacia una economía de relocalización del mercado y una búsqueda hacia lo sencillo.

Para acabar, voy a hablaros rápidamente de mi experiencia sobre el decrecimiento y el movimiento en transición que tengo la suerte de vivir en el Trièves (Francia), que es el lugar donde vivo, quien se compone de diversos pueblos donde hay una vida social, asociativa y activa muy importante. La segunda más importante de Francia después de la región de París. En el Trièves, un grupo de gente comenzó a trabajar en torno a la transición en el 2008. Hoy en día son cientos de personas interesadas en el proyecto y se han creado varios grupos de trabajo en torno a una asociación. En estos diferentes grupos se estudia como poner en práctica sistemas de intercambio, relocalización del mercado, autosuficiencia alimentaria, creación de una moneda local, entre otros temas. Este año se va a realizar la primera fiesta de la transición en Francia en el Trièves y hay varias actividades y propuestas en torno a ello. Los grupos de trabajo esperan tener sus primeras propuestas y resultados antes de comenzar el 2012. El decrecimiento es una vía alternativa al mercado neoliberal, mucho más realista con la situación actual en medio de una crisis económica agravada por varias crisis (alimentaria, energética, medioambiental y social), siendo un movimiento que no se limita a contestar, sino que propone vías alternativas a la existente. Como podréis comprobar, son muchos los pueblos y personas que aportan su energía para cambiar el mundo que les rodea. Un último ejemplo de economía alternativa es la que se está poniendo en práctia en Islandia con su revolución silenciada.

Con el objetivo de que mi participación en este blog sirva  para presentaros cortos como herramienta de sensibilización e información, solo me queda desearos que disfrutéis de él.

ELOI

5 comentarios

Archivado bajo Cortos de animación, Entrevista

5 Respuestas a “El observador

  1. Me ha gustado mucho el cortometraje, hace pensar. Nos remite al documental sobre la obsolescencia. Hace unos días me planteaba el tema de la influencia de los medios en las personas porque mi madre, que se ha iniciado en esto de internet hace poco, ha dejado de comprar cierto tipo de desodorantes porque en un power point ponía que provocaba cáncer. Es muy fácil manejar a la gente, por eso hay que tener los ojos muy abiertos. Un saludo.

  2. Aunque sea una utopía, o casi, la idea del “Decrecimiento” me llega y me atrae.
    El video expone verdades muy grandes del tono de las que expone “Zeitgeist”. Un saludo Lola

  3. Denso corto de ideas, igual que la entrevista. Se dirige totalmente a nuestra capacidad de raciocinio. Hay un vídeo muy bueno que plantea cuestiones muy parecidas. Puede que lo conozcas. Se titula Historia de las cosas y lo presenta, tras un complejo proceso de investigación, Annie Leonard. Hace unos días se lo pasé a alumnos de primero de ESO.

    El vídeo plantea el decrecimiento como alternativa. En tus reflexiones hablas de las cooperativas o redes de intercambio del Trieves, e incluso comentas la posibilidad de una moneda local.

    ¿Es viable el decrecimiento tras unas décadas de continuo crecimiento al que nos hemos habituado? ¿Pueden funcionar las sociedades occidentales reduciendo nuestras necesidades y, en consecuencia, nuestro consumo de bienes fungibles? Es un tema apasionante. ¿Se puede vivir con menos viajes, con menos moda, con menos productos tecnológicos, con menos cenas fuera de casa? La respuesta es que sí. Pero ¿estamos dispuestos una vez conocida la droga del consumismo al límite? ¿Si se reduce el consumo drásticamente, como está pasando al menos en parte, no implica un aumento del desempleo? ¿El estado puede seguir siendo el del bienestar, que hemos conocido, con muchos menos ingresos? El límite por el otro lado es que si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas porque estamos consumiendo las sociedades opulentas varios planetas. ¿Cuántos habitantes puede alimentar el planeta? Se habla de la imperiosa necesidad de que no se sobrepase el número de 9.000 millones hacia el 2050 y ello implica que los países que viven en la pobreza (unos 2000 millones de seres humanos actualmente) tienen que promocionar para reducir su tasa de natalidad, y para ello han de crecer. La situación de África y otros continentes no puede ser la de no crecer. India ha de crecer para mejorar el nivel de vida de mil cuatrocientos millones de seres humanos. Ello implica industrias, leyes más justas, redes de comunicaciones, tecnología… ¿Aceptaremos que crezcan ellos y que nosotros nos quedemos estancados o retrocedamos? ¿Facilitaremos que las leyes internacionales favorezcan a los países pobres en detrimento de los ricos que han disfrutado ya del pastel? No son temas fáciles, teniendo en cuenta que se unen al deterioro medioambiental, el fin de los combustibles fósiles en veinte o treinta años, y una población mundial en expansión salvo en los países desarrollados. ¿Cómo explicarles a las poblaciones jóvenes de Túnez y Egipto que ahora toca no crecer cuando la raíz de las revoluciones en estos países parten de la frustración de sectores jóvenes que no tienen acomodo en sus sociedades corruptas y poco dinámicas? ¿Qué han de hacer si la alternativa es no crecer?

    No veo claro una cosa (el decrecimiento) pero me doy cuenta de que no hay otra salida si queremos sobrevivir como planeta.

    • Muy buen comenatrio Joselu, que espero lance un pequeño debate.

      Primero debo aclarar algo, hay una diferencia entre decrecimiento y transición. A lo mejor lo he ligado mucho en el artículo. El primero queda claro con el nombre que es. La transición no busca un decrecimiento, sino una economía local, una economía que pueda ser contraproducente sin la utilización del petróleo, esto no quiere decir decrecer, tampoco crecer, quiere decir relocalizar y lanzar una red de solidaridad con los territorios vecinos. Sin duda, la transición conllevará una regresión o, como me gusta llamarlo a mí, una simplificación de la vida. Pero esto es a corto plazo, a largo plazo podemos crecer de otra forma.

      Ha muchas de las preguntas que lanzas se le está buscando respuestas con los grupos de trabajo que se han creado para trabajar en torno a la transición aquí al Trièves. Las preguntas está bien plantearlas, pero hay que investigar y experimentar para encontrar las respuestas, sino siempre se quedan en eso, preguntas. Hay necesidad de tiempo, todavía lo tenemos. Han hecho falta algo más de dos años para llegar a este punto, por lo tanto harán fata otras tantos para obtener las primeras respuestas (espero que menos).

      Pero con la experiencia que tenemos aquí ya te puedo contestar a algunas. Si es posible vivir en transición, en el Trièves nuestros agricultores viven mejor gracias a la venta directa, hay una red para compartir coche, huertos compartidos, colmenas compartidas, tracción animal, etc. Se trabaja para buscar más actividades que lleven a una solidaridad. La transición no conlleva desempleo, para esto te voy a poner un ejemplo. Aquí en el Trièves hay unos artesanos que hacen ropa con lana de oveja, como antes, para esto necesitan máquinas, que carden la lana, que utilizan mucha energía, pero lo hacen rápido y solas. En transición, este trabajo lo deberían hacer entre 5 a 10 personas, más después los transformadores, otros 5, para hacer una producción igual o incluso inferior. Es decir, se crearía más trabajo para una producción menor, pero con coste de energía contaminante zero, es decir zero petroleo. La transición significa empleo, es la revalorización del artesano.

      Muchos pueden pensar en pobreza, pero esto conlleva otro debate filosófico sobre la relativización de la pobreza y la riqueza materiales.

      En definitiva, hay muchas cosas más que me gustaría decir, pero no quiero alargar el comentario. Dejo paso a otros participantes.

  4. Muy buen corto que favorece reflexiones interesantes en torno a múltiples temas que son leídos con perspectivas diferentes según vivas en un país desarrollado que puede darse el lujo de generar un proceso tan interesante como la transición en Trièves o se atestigüe con tristeza, por ejemplo, que la brecha entre el hombre más rico del mundo y el trabajador promedio (personaje en proceso de extinción pues el desempleo es brutal) es insalvable y todo un insulto en un país en donde lo único que crece es el número de pobres y muertos por actos violentos. Medios, injusticias, discursos vacíos, consumismo, “daños colaterales”, desempleo y zozobra forman parte de la realidad que observa el “Gran Hermano”, ¿para qué? ¿Quién lo sabe?
    Con todo, va un abrazo al equipo.

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